Me preparo un café y doy un repaso a las principales webs de crónica futbolística. Leo una sentencia casi unánime: grandiosa final, oda al fútbol. Repaso un highlight del partido: el highlight sí, es un grandísimo resumen, muy disfrutable. Con el partido no me quedó la misma sensación. Vuelvo a leer otro poco y me pregunto si he visto el mismo partido que todos ellos.
Ayer me dio la sensación de que los dos equipos buscaban con más ahínco el fallo contrario que el acierto propio. La primera parte fue entretenida, con numerosas ocasiones. La segunda, más recogida, con mas tensión, incluso fue la parte donde se marcaron todos los goles, no tuvo un juego a la altura de la situación: mucho pelotazo, balón al aire en el medio campo y poco más.
A ver, que el partido bien en lineas generales, pero me esperaba algo más. Mientras escribo esto reparo en las posibles razones: en que el Bayern llevaba unas cuantas finales desaprovechando su oportunidad y en que el Borussia personificó algunos de los antiguos errores del conjunto de Jupp Heynckes. Eso y que perdonaron una clarísima expulsión a Dante.
Tenía que dejar claro que el partido me gustó, pero no me emocionó lo suficiente. Yo deseaba que llegasen a los penaltis.
De los jugadores: buen sacrificio de Ribery, oportuno Neuer, insistente Robben (tres mano a mano marrados), imperial Javi Martinez, oficioso Mandzukic. Lección de Reus, gesta de Weindenfeller, incompleto Lewandowsky y un vacío dejado por Gotze que llamó más la atención que cuando está presente.
El balance de la final, para la opinión generalizada, es bueno. Lo comprendo, pero no lo comparto. Esperaba mucho más del Bayern... y los que esperaron fueron ellos, pero lo que esperaban es que Subotic y Hummels cometiesen un error. Y, pese a quien pese, esa será la imagen de la final, aunque la mayoría sólo vea en ese plano a Robben mandando el balón a la red.
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